Pétition por la abolición de las corridas y todos los espectaculos con toros
Para: Presidente de la República Portuguesa; Primer Ministro de Portugal; Asamblea de la República de Portugal
Teniendo en consideración que:
a) la ciencia reconoce que la mayor parte de los animales, entre los cuales evidentemente caballos y toros, como seres sensibles, capaces de sentir dolor y placer, físico y psicológico, bien como sentimientos de miedo, angustia, stress y ansiedad;
b) las corridas de toros poseen en Portugal de un injustificado régimen de excepción legal, una vez que el punto 2 del Artículo de Ley nº 92/95 de "Protecção aos animais", que dice que "As touradas são autorizadas nos termos regulamentados", esté en frontal contradicción con el punto 1 del Artículo 1º de la misma ley, que declara que "São proibidas todas as violências injustificadas contra animais, considerando-se como tais os actos consistentes em, sem necessidade, se infligir a morte, o sofrimento cruel e prolongado ou graves lesões a um animal", lo que es declaradamente el caso de las corridas de toros;
c) la mayor parte de la población portuguesa está en contra de la tauromaquia, como muestra un estudio realizado en 2007 por el "Centro de Investigação de Estudos de Sociologia do ISCTE";
d) las corridas de toros ofenden la fe y el sentimiento mayoritariamente cristianos y católicos del pueblo portugués, una vez que la Bíblia presenta a los animales como criaturas de Dios(Génesis, 1, 24) y el Catecismo Católico declara ser "contrario a la dignidad humana hacer con que los animales sufran o mueran de forma innecesaria", doctrina recientemente recordada por los Papas João Paulo II y Bento XVI.
e) el artículo 9º de la Constitución de la República Portuguesa consagra como tarea fundamental del Estado "promover o bem-estar e a qualidade de vida do povo", lo que se contradice por el consentimiento de las corridas de toros, que ofenden el sentimiento mayoritario de la población y contribuyen para la degradación moral de quienes obtienen placer estético y psicológico con el sufrimiento de los animales;
f) las corridas de toros son una expresión de una cultura de insensibilidad y violencia que degrada a quien la practica y promueve, lo que ofende al artículo 1º de los "Princípios fundamentais" de la Constitución de la República Portuguesa, que proclama Portugal como "uma República soberana, baseada na dignidade da pessoa humana".
g) la práctica y la aceptación de la violencia contra los animales predispone para la práctica y aceptación de la violencia contra los hombres, como muestran diversos estudios (a completar);
h) el progresivo abandono de tradiciones retrógradas, contrarias a un sentido humanista de cultura como lo que ha contribuido para convertirnos en mejores seres humanos, es lo que caracteriza la evolución mental y de civilización de las sociedades y que corresponde de mejor manera a la sensibilidad contemporánea;
i) la existencia de corridas de toros en el siglo XXI constituye una vergüenza para Portugal ante la comunidad internacional, dando la imagen de un país con personas y prácticas bárbaras;
j) la abolición de las corridas de toros es compatible con el mantenimiento de su coreografía, sin la utilización de animales, en un espectáculo en el que se preserve la estética tradicional y que pueda convertirse en atracción turística que las corridas de toros nuca fueron, por el rechazo que generan en los ciudadanos extranjeros (la evolución de las costumbres dictó lo mismo en muchas culturas, convirtiendo antiguas prácticas marciales, con muertes y derramamiento de sangre, en artes lúdicas, como en el caso del kendo japonés, entre muchos otros ejemplos);
l) la abolición de las corridas de toros está en la línea humanista de la abolición de la pena de muerte, en la que Portugal fue pionera, y promoverá la imagen de Portugal en todo el mundo, siendo de esta forma un contribución decisiva para el país más ético que todos deseamos en todo el mundo, siendo una contribución decisiva para el país más ético que todos deseamos, ese "país mais livre, mais justo e mais fraterno" consagrado en el Preámbulo de la Constitución de la República Portuguesa;
Solicitamos que se apruebe la correspondiente legislación para poder abolir completamente las corridas de toros (y cualquier espectáculo con toros), dentro del territorio nacional, convirtiendo las actuales plazas de toros en museos y casas donde se preserve información sobre una práctica obsoleta y donde se promuevan actividades humanitarias y de introducción a un mayor conocimiento y sensibilidad con la naturaleza y seres vivos, creando puestos de trabajo donde se puedan integrar muchas de las personas que ahora se dedican a las actividades de la industria de la tauromaquia.
Los abajo firmantes
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